Socios. ¿Cómo elegirlos?
28 may 2009 por Rodrigo
La verdad es que no hay ninguna técnica, ni librito para emprendedores, ni verdad aristotélica con los socios. De hecho creo que el número de divorcios prueba que no lo controlamos.
En Oportunista.com estamos en estos precisos momentos conformando el grupo de socios para poner en práctica el modelo (o experimento) de forma efectiva… Facetas, apoyos, dinero, conocimientos, etc… Y aunque consciente de que no se repetirá este preciso escenario nunca más y que por tanto no sirven de demasiado, aún así merece la pena compartir las experiencias.
Hasta ahora he tenido las 3 posibilidades:
- Empresa con mi mujer. La simbiosis es tal que casi lo considero unipersonal. Muy bien aunque llega un momento que esperas más de tus días.
- Con una socia al 50%. Ha sido una mala experiencia, hay gente que no está preparada para el éxito y eso no se sabe antes de que llegue.
- Socios. Situación actual… Ahora que el Barça está tan que se sale, sería hacer un poco de Guardiola y encontrar talentos individuales que conforman un conjunto autosostenido.
De todas las fórmulas absurdillas que se dan por ahí como Ley, la que más me gustó fue la de Guy kawasaki “la prueba del centro comercial”
Consiste en que si vas un sábado al centro comercial (o su traducción española: al bareto, la plaza…) y ves al susodicho, pero este no te ve a ti, tienes 2 opciones que te dirán inequívocamente lo que en el fondo quieres:
1) Si decides que no te vea para no saludarle y te das la vuelta, es que no vale y no deberías contratarlo, o deberías despedirlo, o supongo, no hacerle socio.
2) Si decides acercarte a saludarle, es que te sirve como compañero.
Pero al final, todo depende de ti, de si asumes el riesgo que siempre existe. Nada, ningún abogado del mundo podrá protegerte contra todo, ningún socio será siempre el mismo (no necesariamente peor) y al final todo depende de ti y de tu situación.
En mi opinión la posibilidad de emprender con socios depende del proyecto – empresa más que de tus apetencias. Pero siempre deberías, por lo menos cuando hay que colaborar estrechamente, poder fiarte de esa persona, respetarla e incluso admirarla.
No me importa ser el más tonto del grupo de socios que conforme o sea parte, siempre intento formar un equipo en el que todos me superen. Eso sería prueba manifiesta de que has hecho un gran trabajo conformando tu equipo de socios.
